top of page

Lo que nadie te cuenta sobre vivir una “pérdida” gestacional en casa

  • Foto del escritor: Ines Rodriguez
    Ines Rodriguez
  • 15 may
  • 8 min de lectura

Actualizado: 15 may

(y lo que puede ayudarte a prepararte)



Hay experiencias que llegan sin aviso y para las que casi nadie está preparado.

Vivir un aborto o una pérdida gestacional en casa es una de ellas.


Muchas mujeres solo cuando están dentro del proceso descubren que no es solo algo emocional, sino también algo profundamente físico, corporal e intenso. Y aun así, sigue siendo un tema del que se habla poco, incluso en el ámbito sanitario o familiar.


A menudo se explica como si fuera “una regla más fuerte” o “un dolor fuerte de barriga”. Pero la experiencia, en muchos casos, es muy distinta, es mucho más similar a un parto.

Este texto nace para poner palabras a lo que suele quedarse en silencio. No para asustar, sino para acompañar. Porque saber lo que puede ocurrir no quita miedo, pero sí puede quitar incertidumbre.


  1. Cómo es vivir una "pérdida" o "aborto" en casa


Cuando empieza una pérdida gestacional en casa —de forma espontánea o inducida— el cuerpo entra en un proceso muy concreto. No siempre es igual. No siempre es predecible. Pero suele haber una progresión.


Puede empezar (incluso días antes) con:

  • dolor tipo contracciones que va aumentando poco a poco

  • sangrado que se intensifica

  • presión en la pelvis o en el bajo vientre

  • escalofríos, cansancio o sensación de debilidad

  • y, a veces, la expulsión del saco gestacional (como un huevito), que puede contener el embrión o feto en su interior, junto con tejido uterino


A veces ocurre de forma rápida. Otras veces es más lento, con pausas, con momentos de descanso entre intensidades.


Y eso puede desconcertar mucho si nadie te lo ha explicado antes. Porque no es lineal.

No es suave. Pero tampoco es solo caos. Es el cuerpo haciendo un proceso biológico completo.


  1. Por qué muchas mujeres lo describen como un “miniparto”


Muchas mujeres describen esta experiencia como un miniparto.


Y aunque no es un término médico, sí es una forma muy real de nombrar lo que sucede en el cuerpo.


Porque hay contracciones.

Porque hay trabajo físico con hormonas de parto.

Porque hay un expulsivo.

Por que hay un embrión/feto/bebé.


El útero se contrae de manera refleja y natural para "vaciarse", igual que en un parto a término. Y en ese proceso intervienen las mismas hormonas: oxitocina, prostaglandinas, endorfinas.


No es una menstruación fuerte.

No es “solo dolor de barriga”.


Es un proceso de parto durante la gestación con un desenlace diferente.

  1. Lo que suele sorprender: la intensidad emocional y física


Hay momentos en los que el cuerpo está en plena intensidad y aparece esa sensación de: “no puedo más, quiero que esto termine ya”.


Y de repente, el cuerpo baja.

Descansa.

Permite respirar.

Y luego vuelve a subir.


Esa alternancia es normal. Igual que en un parto hay olas con picos, bajadas y pausas.

Pero si no se conoce, puede vivirse con mucha angustia.

Porque una de las cosas más duras no es solo el dolor, sino no entender lo que está pasando.

  1. Por qué te puede ayudar saberlo


pareja triste duelo perinatal

Durante mucho tiempo se ha pensado que explicar este proceso podía hacer que fuera más difícil de vivir. Pero muchas mujeres cuentan lo contrario: que lo difícil no es saber cómo será… sino no saberlo. Y se lamentan de no haberlo sabido y de cuánto les habría ayudado.

La información:

  • reduce el miedo

  • da contexto al dolor

  • ayuda a los acompañantes a sostenerte mejor

  • evita la sensación de urgencia constante

  • y permite vivirlo con algo más de presencia


No quita el dolor.

Pero sí cambia la forma de atravesarlo.


  1. Checklist para prepararse para un aborto en casa


No podemos controlar lo que ocurre, pero sí podemos intentar que el entorno acompañe un poco mejor. 


Una de las experiencias más dolorosas que refieren muchas mujeres es haber atravesado la expulsión en el váter (en casa o en el hospital) sin información previa, sin acompañamiento y con la sensación de no haber podido reconocer ni despedir ese momento.


Algunas mujeres encuentran útil preparar con antelación:
  1. Estar en casa con mínimas salidas, para evitar que empiece estando fuera

  2. Compresas grandes de posparto o bragas menstruales (las puedes llevar los días antes para estar ya preparada y serán muy útiles toda la semana de posparto ya que seguirás expulsando loquios –tejido uterino–),

  3. Ropa cómoda y fácil de cambiar (o tirar),

  4. Agua o agua de coco (fresquita que hidrate)

  5. Infusiones (la manzanilla, hoja de frambuesa y tila pueden ayudar) 

  6. Algo ligero de comer cuando tu cuerpo se agote (frutos secos, fruta),

  7. Una bolsa de calor o manta eléctrica,

  8. Una banqueta para la ducha (si decides calmar el dolor con agua caliente)

  9. Una pelota de pilates para apoyarte en diferentes posturas

  10. Cojines y almohadas para ayudar a que no duela el cuerpo en distintas posiciones

  11. Toallas para proteger la cama o el entorno

  12. Un recipiente (barreño, olla de barro, etc) para recoger el bebé y endometrio (se puede tambien recoger en el wc si es la elección)

  13. Tótems, amuletos o elementos que te den ánimo y sostén

  14. Preparar esencias y aromas que puedan ayudar a conectar con la calma

  15. Procurar un espacio íntimo y tranquilo (de manera natural se busca la cueva)

  16. El teléfono cargado y acceso fácil a ayuda

  17. Tener a mano analgésicos naturales o farmacológicos

  18. Algunas mujeres encuentran útil rasurarse o recortarse el pelo púbico para evitar que el tejido y coágulos que vayan a salir se enreden

  19. Organizar quién podrá acompañarte (1-2 personas de confianza)

  20. Organizar la logística familiar: tener comida lista para después, cancelar planes sociales, compras básicas, cuidado de menores y mayores, etc.


También hay algo más difícil de preparar, pero igual de importante: el espacio emocional.

  • Piensa si necesitas silencio o música relajante. Si necesitas compañía o prefieres que esperen en otra habitación. Si necesitas moverte o quedarte quieta.


Todo eso también es preparación y no hay una forma correcta de hacerlo. Solo formas distintas de acompañarse en este proceso tan duro e injusto.


  1. El papel del acompañante: estar sin invadir

pareja pelota pilates

Para la pareja o la persona acompañante, este momento puede ser muy difícil de entender si no se ha explicado previamente o no lo han vivido.


Muchas veces no saben si intervenir, qué decir, cómo actuar o cómo no agobiar.


Lo más importante suele ser algo muy simple: estar presente sin intentar arreglar el dolor o quitarle importancia.

Algunas formas de acompañar pueden ser:
  • sostener físicamente si la mujer lo necesita (sobretodo si están en posiciones de cuadrupedia, pelota de pilates etc),

  • masajear cuello, sacro o simplemente sostener la mano 

  • ayudar con lo práctico (agua, compresas, cambios de ropa, alimento),

  • ofrecer silencio si es lo que se pide o se ve que es lo que necesita (en 99%de los casos)

  • validar lo que está ocurriendo sin minimizarlo y comunicar que no está sola

  • preguntar (preguntas de SI/NO) en lugar de asumir 


Frases como “estoy aquí contigo, lo estás haciendo muy bien, respira hondo” suelen ser más útiles que cualquier explicación o intervención. 


  1. Lo que puede aparecer emocionalmente


El duelo perinatal no sigue un orden lógico y menos cuando se está pariendo.


Durante el proceso de parto pueden aparecer:

  • tristeza profunda, miedo, rabia, sensación de vacío, desconexión, culpa, terror, palabras sin sentido o delirios puntuales (el cerebro están intentando procesar algo muy fuerte) o incluso momentos de calma extraña.


Todo puede coexistir. Y es importante decirlo claramente: ninguna de estas emociones es incorrecta.


Muchas mujeres además sienten presión interna por “ser fuertes” o “controlarse”. Pero este tipo de pérdida no se atraviesa desde el control, sino desde transitar el propio proceso.


  1. Después del proceso: el silencio que sigue


Cuando el cuerpo termina la expulsión, muchas mujeres sienten un cambio muy brusco.

El dolor físico puede disminuir, pero aparece otra realidad: el silencio.

El entorno muchas veces no sabe qué decir. La vida continúa igual fuera, pero dentro todo ha cambiado.

collage imagenes duelo perinatal

En esta etapa puede ayudar:

  • permitir el descanso real,

  • no volver a la exigencia demasiado pronto,

  • delegar tareas y evitar los actos sociales hasta que una pueda

  • hablar de lo ocurrido si se necesita,

  • buscar acompañamiento psicológico especializado,

  • escribir o poner palabras a la experiencia,

  • validar la existencia del bebé (da igual cuanto duró, hubo concepción, hubo vida en ti)

  • evitar comentarios tipo “lo puedes intentar en un mes”, “mejor que que nazca mal”


El duelo no termina cuando termina el sangrado. Continua en el posparto de una madre sin bebé, más invisible, pero igual de importante.


  1. La importancia de la información


Volviendo al inicio: una de las razones por las que este proceso genera tanto miedo es la falta de información.


No porque la información elimine el dolor, sino porque cambia la experiencia.


Saber lo que puede pasar:

  • reduce la sensación de sorpresa extrema,

  • ayuda a no interpretarlo como una emergencia constante,

  • permite a la acompañante sostener mejor,

  • da más sensación de control dentro de lo posible,

  • y humaniza el proceso.


El silencio, en cambio, suele aumentar el miedo.


  1. Si estás atravesando o acompañando una pérdida


Si estás viviendo esto ahora, o acompañando a alguien que lo está viviendo, quizá lo más importante que puedo decirte es esto: No tienes que saber hacerlo perfecto.


No tienes que poder con todo. No tienes que entenderlo todo para atravesarlo.

Solo necesitas permiso para vivirlo con apoyo, información y cuidado.


Porque un parto gestacional es una experiencia corporal, emocional y humana.

Y merece ser tratada como tal.


Recuerda que hay multiples profesionales que pueden acompañarte en tu proceso desde muchos ángulos. No estás sola.


Y todo esto lo sé de primera mano. 💙


De hecho, para las que ya han pasado por el proceso, el sábado 13 de junio ofrecemos una compañera psicologa perinatal y yo un taller de duelo gestacional. Toda la info la tienes aqui.



Una nota sobre las palabras que usamos


A lo largo de este artículo pueden aparecer términos como “pérdida gestacional” o expresiones como “vaciar el útero”, porque son las palabras más habituales en el ámbito médico y social para referirse a este proceso. Sin embargo, me parece importante detenerme aquí.


La palabra “pérdida” o "aborto" se utiliza de forma generalizada, pero muchas mujeres sienten que no refleja lo que realmente ocurre. No se trata de perder algo como si hubiera desaparecido sin más como unas llaves, o de acabar con una situación sino de la muerte de un bebé o de un embarazo deseado o esperado. Nombrarlo como “pérdida” o "aborto" puede, en algunos casos, restar peso a la experiencia o suavizar algo que es profundamente significativo.


De la misma manera, expresiones como “vaciar el útero” pueden resultar muy duras para muchas mujeres. Especialmente cuando están viviendo el proceso en primera persona, escuchar que “ya se ha vaciado todo” puede sentirse deshumanizante, como si el cuerpo fuera un recipiente sin historia, sin vínculo y sin experiencia emocional detrás.


Por eso, aunque aquí se usen estos términos porque forman parte del lenguaje clínico y común, es importante no olvidar que detrás de cada palabra hay una experiencia profundamente humana: un embarazo, un vínculo y una despedida.

Mi forma de acompañar 🌸


Soy Inés, doula y coach materna 🌷.


Acompaño a mujeres y familias (online y presencialmente desde Valencia) que atraviesan diferentes etapas de la maternidad incluyendo el dolor de una pérdida.


Cada duelo es único. No hay una forma correcta de vivirlo ni un ritmo que cumplir.


Si al leer esto has sentido un poco de calma, comprensión o la sensación de sentirte vista, quizá este espacio también pueda acompañarte.


🌿 ¿Cómo empezar?

El primer paso puede ser una sesión inicial donde podamos conversar sobre cómo estás, qué necesitas en este momento y de qué manera puedo acompañarte.

Sin presión, sin expectativas, solo un espacio cuidado para ti y tu proceso.


👉 Reserva tu sesión y permite que este camino pueda ser un poco más acompañado, sostenido y amable.


Mereces atravesar tu duelo con apoyo, respeto y cuidado.


Con cariño,

Inés

Coach en procesos de maternidad · Educadora Prenatal · Doula


Comentarios


bottom of page